jueves, 2 de agosto de 2012

El rostro sufriente del pobre, es el rostro sufriente de Cristo

Los pobres cuando no ven a su alrededor la respuesta a sus peticiones, la vuelven hacia los cielos su mirada, con la esperanza infinita de encontrar lo que les es arrebatado.

Hermano, tú que puedes levanta tu voz, misma que en el pobre es opacada, por ello va en dirección hacia el cielo esperando que sean escuchados sus llantos y sollozos, pues sus propios hermanos no están dispuestos a escuchar la voz de dentro de su corazón.

En los rezos, procesiones, alabanzas van cargadas todas las esperanzas en que la otra vida, sea menos cruel, vil y despiadada… los pobres llenan sus costales de trabajo, sudor y fatiga, mientras aquellos servidores vendidos, meten la gloria como un bozal, esperando callar la voz de quienes no la tienen en pro de la comodidad y los lujos.


Dios no quiere revolución, ni llanto, lo que pide hermano es que ofrendes tu corazón para edificar la verdadera patria en la que la marginación, el hambre, la ignorancia hayan sido desterradas de toda concepción humana… 

Rodrigo.

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